Tres niveles tres. Colón en nombre del imperio español masacrando indios en Suramérica, cineastas españoles contemporáneos aprovechándose de los indios como extras de una película sobre lo anterior, la película real de
Icíar Bollaín rodada en Bolivia y ¿explotando a los indígenas? No lo sabremos, pero el juego de paralelismos entre los tres niveles es delicioso, me lo pasé bomba pensando en ese juego durante el metraje, y es que el cine dentro del cine da mucho de si. Bollaín lo ha aprovechado y ha hecho una peli redonda donde no falta de nada, aventura, drama personal, denuncia social, historia.
Costa,
Luis Tosar, es el productor, él quiere hacer su peli con la mínima pasta imprescindible y hacer algo que rinda bien en taquilla, punto. Sebastián,
Gael García Bernal, es el director, la parte artística y también el comprometido con los indígenas, quiere hacer la peli para desmitificar la conquista. El guión da vueltas y los papeles de los dos, igual que el resto del equipo de rodaje que no lo tiene claro, van intercambiándose. Cuando las cosas en la Cochabamba se ponen feas por el intento de privatización del agua, de ahí el precioso título, el rodaje se complica sobremanera y cada personaje deberá decidir cuales son sus prioridades, qué es importante y qué secundario. Sobre todo los dos protas están fenomenal, Tosar haciendo un poco su eterno papel, no tiene muchos registros (en contra de lo que dice el mundo lo digo), pero el que tiene le funciona y es creíble. Y Bernal mejor, me encanta este actor que se come la pantalla con su voz mejicana y su mirada franca y clara.
No puedo dejar de mencionar al tercer vértice del triángulo protagonista para mí,
Juan Carlos Aduviri es Daniel, un luchador incansable por la libertad, un guerrero en el siglo XV y en nuestros días. Es lo mejor de la peli, su fuerza y carisma son arrolladores. Por dios que se dedique al cine, menudo descubrimiento.
Hace medio siglo se luchó por el oro, ahora por el agua, pero las constantes vitales parecen ser las mismas, los oprimidos y los opresores, cada uno con sus razones más o menos lícitas. Yo tengo claro de que lado estoy pero no he pasado una dura prueba para demostrarlo, entonces habría que verlo.
Recomendable, creo que lo mejor del cine español ahora mismo. Es un 7.